Angie,…con eso basta

Posted on Actualizado enn

Mujeres+abrazadas

No sé si han leido sobre 36 preguntas que hacen que te enamores de otro? Con la número 18 es ¿cuál es tu recuerdo más doloroso? Fue inevitable no pensar en ti, Angie. Eras mi prima, es cierto, pero vivimos y hablamos de tanto, que parece estar en una vereda más parecida a la de una amistad incondicional.

Cuando me plantee escribir en este blog, no fue solo de mujeres “famosas” sino que también mujeres que significaron (o significan) mucho. Anónimas para los buscadores como google, pero con una belleza mayor de la que se encuentra implícito en el anonimato.

Escribir(te) es un tema difícil, porque ojalá solo me doliera a mí, que soy actriz secundaria de tu vida. Pero creí, que las ondas de tu alcance pueden ser infinitas, así como siempre fue tu sonrisa. Tu recuerdo sigue siendo más grande que tu presencia física.

A veces me siento con poca autoridad emocional para exponerte, porque para otros significaste más en sus vidas. Pero creo que desde el día de tu despedida,  te debo al menos unas palabras. Mereces ser eterna.Ya lo decía Violeta

Volver a los diecisiete después de vivir un siglo es como descifrar signos sin ser sabio competente. Volver a ser de repente tan frágil como un segundo, volver a sentir profundo como un niño frente a Dios, eso es lo que siento yo en este instante fecundo.Se va enredando, enredando, como en el muro la hiedra, y va brotando, brotando, como el musguito en la piedra, ay, sí sí sí….

Mi prima hermosa, quizás son estas las palabras que nunca te dije y que necesito escribir hoy porque son puro egoísmo y te extraño. Extraño la bella mujer que serías hoy. Eras 17 años de los que solo podíamos ver alegría. Por donde se te mirara. Siempre empática. Demasiado fuerte y preocupada más por el resto que por ti. ¿Por qué cuesta tantos años valorar y levantar esas cualidades? Siendo que siempre supe que estaban ahí.

Los recuerdos me llevan a una esquina en la casa de mi niñez, sentadas en una escala, quemándonos el trasero pq era de cemento. Tu 16 y yo 18. Ese lugar que tanto compartimos juntas, abrazadas a la Candy, que se colaba, de pura copucha perruna, en cada conversación. Escuchábamos AIRE de Mecano y me contaste cuanto querías volar. Y no te frené. No supe leer lo que me querías decir. Fue el último verano juntas.

Hay un dolor clavado por no saber traducir esas palabras en mi alma casi-niña. Y necesito pedirte perdón. Y me he dado cuenta que hoy, no pienso ni hablo de ti, a pesar que sé que eres una presencia para cada persona que se cruzó en tu vida. Angie, eras magia y alegría. Eras amor. Y te extraño. Todos lo hacemos.

Mi recuerdo más doloroso es que no estés. Una mujer llena de luz se merece este mundo y sé que somos muchos los que nos preguntamos por qué no estuvimos más cerca, y aunque duela reconocerlo, por eso mismo es que quizás en tu espíritu siempre libre, decidiste elegir por nosotros.

Y sé que lo hiciste. Te quiero aún y te lo digo al infinito porque sé que aún existes.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s