Mes: noviembre 2018

Soledad: Alfonsina Storni

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Vivir-en-soledad-2

Podría tirar mi corazón
desde aquí, sobre un tejado:
mi corazón rodaría
sin ser visto.

Podría gritar
mi dolor
hasta partir en dos mi cuerpo:
sería disuelto
por las aguas del río.

Podría danzar
sobre la azotea
la danza negra de la muerte:
el viento se llevaría
mi danza.

Podría,
soltando la llama de mi pecho,
echarla a rodar
como los fuegos fatuos:
las lámparas eléctricas
la apagarían…

Este poema de Alfonsina Storni  habla de una soledad que parece emocional. Con el tiempo, he tenido que aprender a la fuerza la diferencia con la soledad física o social, que es no solo inevitable, sino que necesaria. Solo en la soledad física es cuando tenemos un espacio para reflexionar, para conocernos, para divagar. Para extrañar, para valorar y querer. Muy a menudo me encuentro diciendo a quienes más quiero, que necesito estar sola. Muchas veces eso se entiende mal. Muchos y muchas me miran mal cuando lo digo. Pero con el tiempo y el amor, los que saben, son los que entienden que no tiene que ver con ellos, sino conmigo, y que esa necesidad de tener espacios vacíos para llenarlos de lo que me parece motivador, son momentos que necesito y que me hacen ser quién soy. Por eso me quieran aún más. A veces es tan simple como dormir. Otras hacer ejercicio, o como en este instante escribir o puede ser pintar o leer, incluso monologar. Esa independencia, que a much@s les cargaría, es lo que otr@s valoran de mi. Y con ell@s me quedo.

Sin esa soledad es imposible crear. Vuelvo a ti, Virginia, al cuarto propio. Ése que está en tu mente y necesita libertad. La soledad está muy mal entendida, solo se entiende como una ausencia de emociones. Pero cuando uno está lleno de amor y de seguridad, la soledad física no tiene una carga negativa, más bien todo lo contrario. Hoy tengo el derecho a expresarla, pero cuántas mujeres terminaron sumergidas, como tú, por no poder hacerlo. Por ser juzgadas por buscar algo tan simple como pasar un tiempo solas.

En ese sentido, a las mujeres se nos ha construido en el deber sernos hacia los demás, existir vía la existencia de otros: los padres, los hijos e hijas, incluso llegas a l@s niet@s o amigas. Nuestra existencia, en una gran parte de la historia, ha estado descrita en relación a la existencia de otros. ¿Y qué pasa cuando esos otr@s se van? ¿Mueren, se casan, se alejan? Nuestra razón para vivir pareciera que deja de tener sentido. Lo que es un sin-sentido.

Luego, está esa soledad existencial, la que creo es la más dolorosa de todas. El sentir que nadie te comprende, nadie te conoce por completo o, peor aún, que no trasciendes en nada o para nadie. Pero en eso ya nos pasamos de la poesía a la filosofía, y para eso, necesito otro post.

De esa sí que creo que habla este poema de la Storni.

La muerte no es final

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LA MUERTE NO ES EL FINAL (San Agustín de Hipona)

La muerte no es nada, sólo he pasado a la habitación de al lado.

Yo soy yo, vosotros sois vosotros.

Lo que somos unos para los otros seguimos siéndolo

Dadme el nombre que siempre me habéis dado. Hablad de mí como siempre lo habéis hecho. No uséis un tono diferente.

No toméis un aire solemne y triste.

Seguid riendo de lo que nos hacía reír juntos. Rezad, sonreíd, pensad en mí.

Que mi nombre sea pronunciado como siempre lo ha sido, sin énfasis de ninguna clase, sin señal de sombra.

La vida es lo que siempre ha sido. El hilo no se ha cortado.

¿Por qué estaría yo fuera de vuestra mente? ¿Simplemente porque estoy fuera de vuestra vista?

Os espero; No estoy lejos, sólo al otro lado del camino.

¿Veis? Todo está bien.

Este post, de entrada, sale completamente del origen del blog que tiene que ver con visibilizar a mujeres potentes que nos nutren o han construido un mundo mejor.  Pareciera ser que si parto con el texto de un santo católico, me estuviese desviando. Pero no se equivoquen. Admiro en igual cantidad a hombres que mujeres, y hoy escuché estas palabras expresadas por una mujer que , potentísima y fuerte, como siempre ha sido, decidió elegirlas para despedir  a su padre que partió demasiado temprano. Ni siquiera se le quebró la voz. No sé cómo lo logró. También fui testigo de una mujer con una dignidad del tamaño del templo, que fue capaz de dejar ir a su hijo, otra de despedir un amor, de las incertidumbre que vive cualquier persona que pierde a alguien que ama. Leer el resto de esta entrada »

María Luisa Bombal: El Árbol (cuento completo)

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maria luisa

María Luisa Bombal siempre me ha aparecido de otra época y galaxia. Adelantada al menos 100 años. Pensemos que ni siquiera tuvo derecho a voto. En cada texto de ella se lee un  progresismo inexistente en el Chile de esa época. Habla de feminismo, depresión, soledad y rebeldía que me es incapaz de relacionar con mis abuelas que fueron sus contemporáneas.

Más sorpresa aún me causó saber que es viñamarina y estudió en las monjas francesas. Pero claro, después su padre murió y vivió un par de años en Francia. Eso le abre la mente a cualquiera que esté dispuest@. María Luisa se relacionó con un joven Pablo Neruda, Jorge Luis Borges y Federico García Lorca. Es como la Frida Kalho chilena.  Y sabemos tan poco de ella. ¿Había tanto talento que era imposible dejarla de notar? Nunca obtuvo -siquiera- el premio Nacional de Literatura.

Lo que más me duele de su historia es saber que murió el 80. Que yo estaba viva, con 4 años, y que su legado y lectura deberían ser naturales para mi Sin embargo, nunca la leí en el colegio. No estaba en la malla curricular, ni en mi memoria. Hasta hoy (o hace algunos años) cuando la descubrí. La amortajada es un libro que debería ser parte del plan lector. Su nombre y recuerdo debería estar construido en monumentos, premios y cultura general.  Pero ¿quién se ha leído La niebla? ¿Qué hizo María Luisa Bombal para casi transformarse en invisible?

¿De dónde esto vienes entonces? El gomero es demasiado literal en su lectura para mi. Seguro, ella inventó el concepto.

En  “El árbol” (1939) la naturaleza se convierte en el refugio de una protagonista que experimenta la represión bajo las reglas del patriarcado, y este refugio lo encuentra en el cuarto de vestir, “in the freshness of the dressing chamber, poetically presented in cool and aquatic imagery” (Bente, 110) y en el gomero. La docilidad y pasividad de Brígida, protagonista del cuento, transparentan las relaciones de género en una época histórica en la que la mujer se sentía marginada en todos los órdenes de su vida, tanto pública como privada. En el contexto histórico del Chile de los años 30, donde se desarrolla la trama del cuento, se puede observar que la conciencia de Brígida sufre las limitaciones que le impone el patriarcado desde fuera; y la autorrepresión que siente se convierte en una opresión internalizada2. Es en el momento en que la alienación de los mundos exterior e interior coinciden cuando Brígida toma la firme decisión de abandonar a su esposo, y así se libera de su condición sofocante de mujer marginada.

Como e imposible que lo expresara mejor copié estas palabras de Paola Bianco

https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-68482002002700007

Este texto fue escrito el año 1939. Mi mamá nació el 52. Mi abuela más joven el 23. En qué estaba María Luisa Bombal que la hizo tan lúcida como para expesarlo?, porque está claro que muchas mujeres lo vivían en la práctica.

El árbol
[Cuento – Texto completo.]

El pianista se sienta, tose por prejuicio y se concentra un instante. Las luces en racimo que alumbran la sala declinan lentamente hasta detenerse en un resplandor mortecino de brasa, al tiempo que una frase musical comienza a subir en el silencio, a desenvolverse, clara, estrecha y juiciosamente caprichosa.

“Mozart, tal vez” —piensa Brígida. Como de costumbre se ha olvidado de pedir el programa. “Mozart, tal vez, o Scarlatti…” ¡Sabía tan poca música! Y no era porque no tuviese oído ni afición. De niña fue ella quien reclamó lecciones de piano; nadie necesitó imponérselas, como a sus hermanas. Sus hermanas, sin embargo, tocaban ahora correctamente y descifraban a primera vista, en tanto que ella… Ella había abandonado los estudios al año de iniciarlos. La razón de su inconsecuencia era tan sencilla como vergonzosa: jamás había conseguido aprender la llave de Fa, jamás. “No comprendo, no me alcanza la memoria más que para la llave de Sol”. ¡La indignación de su padre! “¡A cualquiera le doy esta carga de un infeliz viudo con varias hijas que educar! ¡Pobre Carmen! Seguramente habría sufrido por Brígida. Es retardada esta criatura”. Leer el resto de esta entrada »

Abre la botella, amigo, que tenemos un poema: Loreto Sesma

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A Loreto Sesma, la conocí hace poco. De Zaragoza, y al parecer, una figura de poeta ya desde los 20 y al muy estilo de hoy, a través de Youtube.

https://www.youtube.com/channel/UCLyvoqg09S5esCEXTLKiWSg

Esta noche me he leído unos 10 poemas de ella, y a pesar del salto generacional, logra conectarme con tantas épocas, son tantas emociones y en tan poca palabras. Si algo tiene de verdad magia es la poesía. Si algo es capaz de unir en este mundo tan dispuesto a enfrentarse, son las palabras.

Este poema va pedido prestado y dedicado para él, los que me conocen ya saben para quién, que además de ser el amor , es mi verdadero amigo. El para toda la vida.

Abre la botella, amigo, que tenemos un poema

Poco se habla de los que hacen resurgir tu mundo día a día.

De esos amigos que siempre han estado ahí y que te han visto en tus mejores
momentos y en los peores.
Esos amigos que te llenan la copa cuando ves el vaso medio vacío y te
quitan la botella cuando estás al borde del abismo.
Los amigos que te miran y te dicen lo preciosa que eres, lo bonitas que
haces que sean las calles cuando pasas.
Poco se habla de cómo su abrazo puede hacer que todos los problemas se
olviden.

Poco se habla de los amigos que son verso, poema, poeta y que no son
Madrid, ni Barcelona, ni París, porque son hogar, refugio, sonrisa.
Poco se habla de esos amigos que te sacan a bailar bajo la lluvia, bajo el
sol de agosto, y las estrellas de cualquier cielo. De esos que saben cuál
es tu comida favorita y de qué color te gusta pintarte los labios.
Amigos que harían cualquier cosa por ser armazón y que nunca te hirieran.
Resucitar en un abrazo después del dolor en el pecho, un abrazo de esos que
hacen crujir los huesos y que te falte el aire.
Poco se habla de los amigos que escuchan siempre los versos de otros para
otros y que en realidad, son los que reconstruyen siempre el poema.
Por eso te he escrito esto, a ti, que siempre me has puesto los pies en el
cielo, que me enseñaste que soñar se puede también con los ojos abiertos.
Me dijiste que el amor no entiende de kilómetros y me demostraste que el
amor es una locura en la que loco y loca, o loco y loco, o loca y loca; me
da igual, no encuentran, ni quieren encontrar la cordura. Me has dado tanto
que incluso la poesía se queda corta. Y sí, ya sé que dices que soy un
desastre, que pierdo el mando en la mayoría de las situaciones, eso de:
joder pequeña, cómo la has liado. Pero también me dices que soy preciosa y
que tengo un corazón que no me cabe en pecho, que lo hecho, hecho está y
tire pa’ lante. Porque tú me llevaste a una azotea para que dejase de
sentirme tan pequeña y gritara que no le tengo miedo a nada, me agarraste
de la mano al cruzar la calle y me regalaste flores el 14 de febrero para
que me sintiese flor entre tanto capullo.
A mí que no me jodan, grandullón, poesía eres tú, diga lo que diga, o que
quiera decir o intente decir Bécquer.

PS: No solo me regalaste flores, sino que fue por un poema hace ya 17 años. Y mi vida cambio para siempre de ahí en adelante.

15 consejos de cómo educar en el feminismo: Chimamanda Ngozi Adichie

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A raíz de un video que ha circulado por redes sociales en contra del acoso y la violencia de la mujer realizado en Argentina, y a mi parecer, excelente, pues interpela a los hombres, nos vim@s envuelto@s en un grupo de whatsapp de prim@s acerca de temas sobre crianza, edades, temas y cómo enfrentarlos.

Debo hacer primero una aclaración: somos más de 20 primos (por un solo lado de la familia, la paterna en mi caso) en la que la mayoría ya es papá o mamá. La mayoría de estos niños, son menores de 8 años. Soy, casi, a excepción de Camila, la prima con niños mayores,  de 13 y 10. Y donde temas como la viralización de videos, el uso de redes sociales, bullying, son términos que manejamos, pero existen otros como el sexting, slutshaming, pelarse, pack, y apps tipo This Crush o el uso de página de “confesiones” escondidas detrás de otro nombre, que son algo en lo que convive hoy mi hijo de 13 y que muchos de los con hijos menores no conocen. Mi hijo mayor, ya sabe de todo esto, y eso que me declaro una bruja absoluta, recién este año le permití tener Instagram. Sacó una cuenta de This Crush, pero al explicarle todo lo negativo que existe detrás, siguió mi consejo, y la eliminó. Si algún termino que escribí un poco más arriba, no lo conocen,  les aconsejo que lo googleen, sepan en qué están sus hijos e hijas.

El reportaje, muy serio y profesional, realizado por The Clinic sobre Kathy Winter (http://www.theclinic.cl/2018/11/07/el-tormento-de-katherine-winter-amigos-y-companeros-relatan-sus-ultimos-meses/) Me hizo reflexionar mucho acerca de cómo criamos a nuestr@s hij@s desde el respeto. El respeto al Otro, al diferente, ya sea por género, condición social o sexual, discapacidad, creencias, nacionalidad, raza, hasta cosas más simples: habilidades, envidia, timidez o prepotencia, etc etc. Porque la lista puede ser infinita. Más bien no, es tan grande como el número exacto de personas que habitamos la Tierra. Tod@s somos diferentes. Soy de las personas que ha desaprendido que el concepto normal no existe. Es tan solo una distribución estadística representada por una campana de Gauss, que a veces sirve para tomar decisiones. Punto. Eso no quiere decir que aquellos que están en la varianza no existan. Y tod@s, absolutamente tod@s vamos a caer fuera del rango la norma dependiendo de lo que se esté midiendo.

A raíz de esto, una prima me preguntó que edad creía propicia para comenzar a hablar de packs, viralizaciones y respeto hacia la mujer. A lo que llegamos, como primas, (fuimos solo mujeres finamente las que intervenimos), es que el mejor es el ejemplo se lo damos en casa, lo que ven o que escuchan, cómo abordamos sus preguntas y cómo tratamos a los demás.

Y toda esta introducción fue para recordar un libro que me leí hace muy poco de una escritora nigeriana, Chimamanda Ngozi Adichie, que era el segundo que me leía de ella (el más conocido es “Por qué todos deberíamos ser feministas”) y se titula: “Como educar en el feminismo”. Le escribe una amiga que le pide ayuda, ya que está embarazada y quiere transmitirle los valores del feminismo a su hija que viene en camino.

Ella responde con 15 sugerencias, que luego validó e intentará cumplir al momento de ser madre (antes que se publicara el libro). Voy a intentar resumirlas, pero vale la pena leer el libro, no tiene más de 80 paginas en un formato muy pequeño.

  • Sugerencia 1: Sé una persona plena. No somos superwoman. Pide ayuda, tómate tu tiempo para ti, sigue soñando profesionalmente si lo deseas. Tus hij@s terminarán admirándote por eso.
  • Sugerencia 2: Háganlo juntos. El papá no “ayuda”, sino que se responsabiliza, al igual que tú. Ese ejemplo lo verán tus hijos y lo replicarán después. Aquí nos hago un llamdo a nosotras: démosle espacio para hacerlo. No importa si el pañal lo pones mejor tú o crees que sabes mejor como calmar a su hij@. Dejemos el perfeccionismo de la maternidad de lado y permitamos que ellos también sean parte.
  • Sugerencia 3: Enséñale que los “roles de género” son una soberana estupidez: Corre tanto para niñas y niños. Una niña no está obligada a siempre “agradar” y un niño tiene todo el derecho a demostrar su dolor o frustración a través de lágrimas. Cocinar y cambiar ruedas son cosas que se aprenden y pueden hacerlas tanto hombres como mujeres.
  • Sugerencia 4: Cuidado con el feminismo light: ese que habla de que “detrás de cada gran hombre hay una gran mujer” (como si fuera un piropo), o del tipo, “el novio le permite salir sola con amigas” (como que le diera permiso). Eso no es feminismo. Y tampoco al revés.
  • Sugerencia 5: Enséñale a leer. Como sea. Solo a través de la lectura podrá aprender y aprehender el mundo que la rodea. Hasta coimar sirve. A mis hijos les dije algunas vez, que siempre habrá plata para libros. Cara nos salió la declaración. Pero ha valido cada centavo.
  • Sugerencia 6: Enséñale a cuestionar el lenguaje: y debo decir que con esto siempre quedo mal. Soy una nazi del lenguaje. Corrijo a cada persona que diga que algo es una mariconada, o que esto es para niñas, o que me traten con mi nombre en diminutivo. muchos lo toman para la risa, y señalan que hay temas que “no se pueden hablar delante mio”. Lo siento, lo seguiré haciendo igual cuando sienta que vale la pena discutir con alguien que está dispuesto a escuchar.  A mi hijo mayor se le ocurrió decir a los 5 años que las olas del mar estaban “para niñitas” y casi me lo como. Fue la primera vez que me di cuenta cómo la sociedad va moldeando estos estereotipos a través del lenguaje.
  • Sugerencia 7: Jamás hables del matrimonio como un logro para las mujeres: esto del “anda con el vestido en la cartera”, “se quedó para vestir santos”. Las mujeres podemos ser absolutamente plenas y felices sin la necesidad de que te “escojan”. No somos un objeto ni debiese estar entre las prioridades. Todos queremos el amor. Si lo encuentras ya sea como hombre o mujer, es maravilloso. Pero no es una obligación ni un mandato. Ni te define de ninguna manera.
  • Sugerencia 8: Oblígale a rechazar la idea de gustar: a las niñas nos enseñan a agradar. A no gritar, ni menos pelear o discutir. A ser unas “damitas”. Ayer tuve que tener una conversación seria con mi hijo menor pues llegó con 5 anotaciones negativas acumuladas del año y esto es motivo de protocolo de orientación. Revisando las anotaciones: 1 por olvidar la flauta, otra por no llevar e libro, y 2 por conversar e interrumpir la clase y otra que mejor no la cuento en el blog porque si la lee de grande me mata. Pero era una “ordenanza de la naturaleza”. A mi marido le cargó como enfrenté el problema: le conté que yo era igual de chica. Tenía el mismo tipo de anotaciones, solo que menos, porque tenía pavor a los castigos, pero en realidad nunca supe qué era lo que hacía mal ni cuando cambié qué conducta, pero que resultó que de un año a otro (de 2  a 3 medio), pase a ser casi la niña líder negativa a niña símbolo). Supongo que la madurez o el tipo de profesores. A mi hijo traté de explicárselo, esperando que entendiera que es parte del proceso de crecer. El autocontrol es importante, pero dar la libertad de expresar lo que sentimos también lo es. Y los hombres la tienen más fácil en el ámbito físico, no así el emocional y nosotras al revés. El feminismo también protege a aquellos hombres que con justa razón, tienen derecho a ser más sensibles o dependientes. Eso no pasa por género. El machismo mata a más hombres que mujeres. Aunque no me lo crean.
  • Sugerencia 9: Dale un sentido de identidad: cada persona tiene derecho a sentirse orgullosa de quien es y de dónde viene. Si es mujer, háblale de mujeres poderosas y admiradas, de familiares y hazañas, siempre sobran. Si es hombre, replica aquellos ejemplos de aquellos que se atrevieron a ser diferentes, a levantar la voz. Como el video que comenzó este post. El que le dice a su amigo “¿qué haces compartiendo la foto de la mina con que estuviste? ¿te hace sentir mejor?, es algo íntimo. Respeta.”

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Virginie Despentes: Teoría King Kong

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“Escribo desde la fealdad, y para las feas, las viejas, las camioneras, las frígidas, las mal folladas, las infollables, las histéricas, las taradas, todas las excluidas del gran mercado de la buena chica. Y empiezo por aquí para que las cosas queden claras: no me disculpo de nada, ni vengo a quejarme. No cambiaría mi lugar por ningún otro, porque ser Virginie Despentes me parece un asunto más interesante que ningún otro.”

Así parte este libro, que no es novela, ni biografía, más bien un manifiesto. Me imagino que cuando intentas introducir un libro y atrapar al lector, estas frases son poderosas. Siendo que creo no sentirme, hoy, parte de ese grupo, en más de alguna oportunidad me lo han hecho sentir. Como a la mayoría de las mujeres, aunque no lo sepamos reconocer.

Virginie no se hizo famosa por este libro que hoy es casi un “deber ser”  de la ola feminista, sino que fue a través de un libro de nombre en español “Fóllame”, que en mis escasos recursos lingüísticos suena mucho más fuerte que el original : Baise Moi, que fue rechazado por 9 editoriales antes de ser un best seller, por considerarlo que rallaba en el porno, a pesar de estar basado de forma muy cercana a experiencias personales de la autora. Fue tal su éxito, que fue convertido en una polémica película (ni la he visto, ni leído, por ende no puedo opinar). De ahí en adelante, pudo lograr lo que muchas queremos: ser escuchadas, no importa si cuestionadas.

Porque Despentes logra eso. Ponerte en el borde. Cuestionar tus creencias. Te hace pensar en tomar una posición. Y no es fácil. Al menos no para mi a través de su libro. Virginie ofrece su postura en temas que el feminismo -como no es uno solo- no ha resuelto aún: Despentes comparte su propia experiencia para hablarnos sin tapujos ni concesiones sobre la prostitución, la violación, la represión del deseo, la maternidad y la pornografía, y para contribuir al derrumbe de los cimientos patriarcales de la sociedad actual. Habla sobre límites y cuando hablamos sobre ellos, no existe claridad. Cada un@ tendrá su opinión al respecto. Solo tengo certeza de dos cosas: la entiendo, pero no puedo opinar nada acerca de sus creencias desde mi vida ausente de tales experiencias. Entonces, ¿cómo construimos feminismo desde allí? Está más que claro que no puede ser desde la experiencia personal. Leer el resto de esta entrada »

A League of Their Own: La Roja Femenina

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Viendo el partido que ganó 3-2 Chile a Australia, quitándole un invicto de local de años, me acordé de esa película “A league of their Own”. No sé cuánt@s de ustedes han visto esta película, pero al menos yo, gracias a tardes de cine y el cable, al menos unas 5 veces. Lo más divertido es que a pesar de estar rodeada de estrellas poderosas como Geena Davis  Lori Petty y hasta Madonna, recuerdo con muchísima claridad el papel de Tom Hanks (Jimmy Dugan) como un ex jugador de béisbol, lesionado y venido a menos, que lo obligan dentro de un escenario muy gringo a tomar un equipo de mujeres para una liga femenina (ya que todos los hombres están en la 2 guerra mundial).

En una analogía muy gráfica de lo que suele suceder, el entrenador cumple con lo que debe: presentarse, saludar con la gorra y masticar tabaco. Porque obvio, este deporte no podría tener ningún interés si era realizado por mujeres. Hasta que Dottie, el personaje interpretado por la Davis, se cabrea de la situación – lo manda gráficamente a la punta del cerro con una pirueta digna de portada,  y decide tomar  a cargo el equipo. Y sucede el”milagro”.

Jimmy entiende que estas mujeres que ha tenido siempre delante, son capaces de hacer jugadas extraordinarias, de captar la atención de medios y el público. De llenar estadios y estar en primera plana. Y con eso, de la publicidad y el dinero. Son dignas de “su” respeto. En esta película, basada en hechos reales, el reconocimiento a esas mujeres vino 50 años después muy a gringo en un salón de la “fame”.  Eso es lo que no quiero que pase con nuestra Roja Femenina y tantas otras deportistas que viven su pasión y talento sin siquiera darles la oportunidad de luchar en igualdad de condiciones.

Cuando escuchamos de metáforas como el Techo de cristal o el Laberinto, referidas a liderazgo femenino, es de esto mismo de lo que estamos hablando. De que ese 6% de mujeres en puestos de liderazgo (en Chile), obedece a que las barreras por atravesar son muchísimas, no por falta de talento ni mucho menos pasión. Por eso siempre me ha gustado más la metáfora del laberinto. Creo que es posible, pero es muy muy difícil llegar a él. El vidrio puede romperse, como lo han demostrado las jugadoras de la selección de fútbol, pero a veces el camino está lleno de dificultades o no se cuentan con las herramientas necesarias para romperlo. Para eso se necesita mucha fuerza, convicción y rescilencia. Muchas veces nos exige enfocarnos en solo un ámbito de nuestra vidas (o eres buena profesional o buena mamá, por ejemplo). Y yo veo a mi alrededor miles de excelentes padres que además se sienten realizados en su profesión. Leer el resto de esta entrada »