Columna

Fearless Girl: nos cansamos de tener miedo

Posted on Actualizado enn

Fearless-Girl

Fearless Girl (Niña sin miedo), es una de las campañas más inspiradoras y con mayor repercusión de los últimos tiempos.  Fearless Girl apareció justo antes del día de la mujer, el 7 de Marzo del 2017, y fue concebida por un par de badasses de las comunicaciones: Tali Gumbiner, copywriter senior, y Lizzie Wilson, Directora de Arte senior, ambas de McCann NY.

La primera especialidad que tuve fue en Marketing y el mensaje de esta campaña me sobrecogió y dio sentido a muchas de las teorías que uno aprende en libros- de l@s que hemos estado ligados a las comunicaciones de alguna forma- pero esta, en lo particular, tenía un sentido personal, comunitario… no comercial.

fearless

Esta Niña, de ojos bien abiertos, mentón en alto, labios cerrados y brazos en la cintura – que esperan desafiantes- representa un futuro móvil que va creciendo. Hoy es una niña, pero en unos años más será una mujer. Su paso no es algo inerte, pues el viento moldea su pelo y su vestimenta. Ella está avanzando a pesar de su aparente pasividad.

Ella sabe que ya no necesita gritar -por algo sus labios están cerrados- ni siquiera levantar el puño como la provocación que ocupamos sus antecesoras. Su mera presencia, llena de valentía y ganas, son suficientes para enfrentarse a este mundo masculino. Le basta ser ella, tal como ha sido para los hombres desde hace infinitos años atrás.

Fearless Girl no trata de esconder su femenidad. La lleva con orgullo en una falda corta. Una cola de caballo, moño o coleta. Ni si quiera -aún- es mujer, es una niña.  Y no existe un ápice de agresividad, mucho menos de sexualidad, sino de expectación frente a este toro, cuatro veces su tamaño, que ha representado por casi un siglo el poderío económico y masculinopp dentro de Nueva York.

Este toro que en medio de los adoquines de Wall Street, ha sido símbolo del capitalismo, y muy probablemente, sin saberlo, del patriarcado. Sus testículos relucientes de color oro de todo lo que han sido tocados como sinónimo de prosperidad económica, son una clara señal. Pero se quedó ahí, mirando de medio lado a la niña, como sin saber qué hacer. Y representan la postura de tantos hombres hoy que no se atreven a preguntar o hacer algo más. Tienen el poder para generar cambios, pero lo esquivan.

Leer el resto de esta entrada »

Clarice Lispector: Sólo para mujeres

Posted on Actualizado enn

A propósito de una pregunta de una lectora, volví a leerte Clarice. Me da rabia porque el tiempo no me alcanza y es cada vez mayor todo lo que sé que no sé.

En un posteo anterior publiqué un poema/columna tuya, sin saber dónde se había impreso por primera vez. Y eso me me llevó a explorar, lo que solo me llevó a más frustración. El libro solo existe físicamente, pero no en Chile. No puedo comprarlo en kindle (está en portugués), ni en librerías. Así que me puse a buscar. Y me me volvió a aparecer lo de de  siempre. Un imaginario femenino por conocer. Estudios de magíster, tesis de doctorados sobre tratar de entender a Clarice Lipsector. Lo que es no es fácil.

Y es lo que trato de compartir, porque me encontré con un espacio gigante de interpretaciones (quizás hasta alucinaciones) con respecto a esta mujer a la que, hoy, no puedo escribirle, ni mirarla a los ojos para preguntarle, por qué. 

Por eso me dejaré de reflexiones y dejaré un link, que me pareció un estudio muy bueno sobre ella (me habría gustado eso si lo que los poemas estuvieran traducidos por expertos, portugués no es mi primera ni segunda lengua). Pero sí el análisis es maravilloso. Vale la pena leerlo y darse el tiempo.

Insisto. Hay tanto por saber.

De “SOLO PARA MUJERES” Clarice Lispector.

CONSEJOS

“¿Se puede amar sin admirar. Se puede dar un amor natural, común. Se puede sentir
pena por una persona o atracción física hacia ella y engañarse
pensando que esa reacción es amor. Pero para que
exista el amor real es necesario admirar alguna cosa en él
o en ella. Theodore Reik cree que el «amor sólo es posible
cuando atribuyes un valor más alto al otro que a ti mismo,
cuando ves en ella o en él una personalidad que, por lo
menos en algún sentido, es superior a la tuya».

¿A quién debes imitar?

Ésa es la cuestión: debes imitarte a ti misma. Es decir: tu
trabajo es descubrir en tu propio rostro la mujer que serías
si fueses más atractiva, más personal, más inconfundible.
Cuando «creas» tu rostro, teniéndote a ti misma como base,
tu alegría es la de un descubrimiento, la de una revelación.

Un link de estudio de doctorado  precioso sobre Clarice va acá: 

http://d-scholarship.pitt.edu/10221/1/Canedo_Alejandra_ETD.pdf

Ps: sin saberlo era tu natalicio, quiero pensar que me llamaste.

15 consejos de cómo educar en el feminismo: Chimamanda Ngozi Adichie

Posted on Actualizado enn

A raíz de un video que ha circulado por redes sociales en contra del acoso y la violencia de la mujer realizado en Argentina, y a mi parecer, excelente, pues interpela a los hombres, nos vim@s envuelto@s en un grupo de whatsapp de prim@s acerca de temas sobre crianza, edades, temas y cómo enfrentarlos.

Debo hacer primero una aclaración: somos más de 20 primos (por un solo lado de la familia, la paterna en mi caso) en la que la mayoría ya es papá o mamá. La mayoría de estos niños, son menores de 8 años. Soy, casi, a excepción de Camila, la prima con niños mayores,  de 13 y 10. Y donde temas como la viralización de videos, el uso de redes sociales, bullying, son términos que manejamos, pero existen otros como el sexting, slutshaming, pelarse, pack, y apps tipo This Crush o el uso de página de “confesiones” escondidas detrás de otro nombre, que son algo en lo que convive hoy mi hijo de 13 y que muchos de los con hijos menores no conocen. Mi hijo mayor, ya sabe de todo esto, y eso que me declaro una bruja absoluta, recién este año le permití tener Instagram. Sacó una cuenta de This Crush, pero al explicarle todo lo negativo que existe detrás, siguió mi consejo, y la eliminó. Si algún termino que escribí un poco más arriba, no lo conocen,  les aconsejo que lo googleen, sepan en qué están sus hijos e hijas.

El reportaje, muy serio y profesional, realizado por The Clinic sobre Kathy Winter (http://www.theclinic.cl/2018/11/07/el-tormento-de-katherine-winter-amigos-y-companeros-relatan-sus-ultimos-meses/) Me hizo reflexionar mucho acerca de cómo criamos a nuestr@s hij@s desde el respeto. El respeto al Otro, al diferente, ya sea por género, condición social o sexual, discapacidad, creencias, nacionalidad, raza, hasta cosas más simples: habilidades, envidia, timidez o prepotencia, etc etc. Porque la lista puede ser infinita. Más bien no, es tan grande como el número exacto de personas que habitamos la Tierra. Tod@s somos diferentes. Soy de las personas que ha desaprendido que el concepto normal no existe. Es tan solo una distribución estadística representada por una campana de Gauss, que a veces sirve para tomar decisiones. Punto. Eso no quiere decir que aquellos que están en la varianza no existan. Y tod@s, absolutamente tod@s vamos a caer fuera del rango la norma dependiendo de lo que se esté midiendo.

A raíz de esto, una prima me preguntó que edad creía propicia para comenzar a hablar de packs, viralizaciones y respeto hacia la mujer. A lo que llegamos, como primas, (fuimos solo mujeres finamente las que intervenimos), es que el mejor es el ejemplo se lo damos en casa, lo que ven o que escuchan, cómo abordamos sus preguntas y cómo tratamos a los demás.

Y toda esta introducción fue para recordar un libro que me leí hace muy poco de una escritora nigeriana, Chimamanda Ngozi Adichie, que era el segundo que me leía de ella (el más conocido es “Por qué todos deberíamos ser feministas”) y se titula: “Como educar en el feminismo”. Le escribe una amiga que le pide ayuda, ya que está embarazada y quiere transmitirle los valores del feminismo a su hija que viene en camino.

Ella responde con 15 sugerencias, que luego validó e intentará cumplir al momento de ser madre (antes que se publicara el libro). Voy a intentar resumirlas, pero vale la pena leer el libro, no tiene más de 80 paginas en un formato muy pequeño.

  • Sugerencia 1: Sé una persona plena. No somos superwoman. Pide ayuda, tómate tu tiempo para ti, sigue soñando profesionalmente si lo deseas. Tus hij@s terminarán admirándote por eso.
  • Sugerencia 2: Háganlo juntos. El papá no “ayuda”, sino que se responsabiliza, al igual que tú. Ese ejemplo lo verán tus hijos y lo replicarán después. Aquí nos hago un llamdo a nosotras: démosle espacio para hacerlo. No importa si el pañal lo pones mejor tú o crees que sabes mejor como calmar a su hij@. Dejemos el perfeccionismo de la maternidad de lado y permitamos que ellos también sean parte.
  • Sugerencia 3: Enséñale que los “roles de género” son una soberana estupidez: Corre tanto para niñas y niños. Una niña no está obligada a siempre “agradar” y un niño tiene todo el derecho a demostrar su dolor o frustración a través de lágrimas. Cocinar y cambiar ruedas son cosas que se aprenden y pueden hacerlas tanto hombres como mujeres.
  • Sugerencia 4: Cuidado con el feminismo light: ese que habla de que “detrás de cada gran hombre hay una gran mujer” (como si fuera un piropo), o del tipo, “el novio le permite salir sola con amigas” (como que le diera permiso). Eso no es feminismo. Y tampoco al revés.
  • Sugerencia 5: Enséñale a leer. Como sea. Solo a través de la lectura podrá aprender y aprehender el mundo que la rodea. Hasta coimar sirve. A mis hijos les dije algunas vez, que siempre habrá plata para libros. Cara nos salió la declaración. Pero ha valido cada centavo.
  • Sugerencia 6: Enséñale a cuestionar el lenguaje: y debo decir que con esto siempre quedo mal. Soy una nazi del lenguaje. Corrijo a cada persona que diga que algo es una mariconada, o que esto es para niñas, o que me traten con mi nombre en diminutivo. muchos lo toman para la risa, y señalan que hay temas que “no se pueden hablar delante mio”. Lo siento, lo seguiré haciendo igual cuando sienta que vale la pena discutir con alguien que está dispuesto a escuchar.  A mi hijo mayor se le ocurrió decir a los 5 años que las olas del mar estaban “para niñitas” y casi me lo como. Fue la primera vez que me di cuenta cómo la sociedad va moldeando estos estereotipos a través del lenguaje.
  • Sugerencia 7: Jamás hables del matrimonio como un logro para las mujeres: esto del “anda con el vestido en la cartera”, “se quedó para vestir santos”. Las mujeres podemos ser absolutamente plenas y felices sin la necesidad de que te “escojan”. No somos un objeto ni debiese estar entre las prioridades. Todos queremos el amor. Si lo encuentras ya sea como hombre o mujer, es maravilloso. Pero no es una obligación ni un mandato. Ni te define de ninguna manera.
  • Sugerencia 8: Oblígale a rechazar la idea de gustar: a las niñas nos enseñan a agradar. A no gritar, ni menos pelear o discutir. A ser unas “damitas”. Ayer tuve que tener una conversación seria con mi hijo menor pues llegó con 5 anotaciones negativas acumuladas del año y esto es motivo de protocolo de orientación. Revisando las anotaciones: 1 por olvidar la flauta, otra por no llevar e libro, y 2 por conversar e interrumpir la clase y otra que mejor no la cuento en el blog porque si la lee de grande me mata. Pero era una “ordenanza de la naturaleza”. A mi marido le cargó como enfrenté el problema: le conté que yo era igual de chica. Tenía el mismo tipo de anotaciones, solo que menos, porque tenía pavor a los castigos, pero en realidad nunca supe qué era lo que hacía mal ni cuando cambié qué conducta, pero que resultó que de un año a otro (de 2  a 3 medio), pase a ser casi la niña líder negativa a niña símbolo). Supongo que la madurez o el tipo de profesores. A mi hijo traté de explicárselo, esperando que entendiera que es parte del proceso de crecer. El autocontrol es importante, pero dar la libertad de expresar lo que sentimos también lo es. Y los hombres la tienen más fácil en el ámbito físico, no así el emocional y nosotras al revés. El feminismo también protege a aquellos hombres que con justa razón, tienen derecho a ser más sensibles o dependientes. Eso no pasa por género. El machismo mata a más hombres que mujeres. Aunque no me lo crean.
  • Sugerencia 9: Dale un sentido de identidad: cada persona tiene derecho a sentirse orgullosa de quien es y de dónde viene. Si es mujer, háblale de mujeres poderosas y admiradas, de familiares y hazañas, siempre sobran. Si es hombre, replica aquellos ejemplos de aquellos que se atrevieron a ser diferentes, a levantar la voz. Como el video que comenzó este post. El que le dice a su amigo “¿qué haces compartiendo la foto de la mina con que estuviste? ¿te hace sentir mejor?, es algo íntimo. Respeta.”

Leer el resto de esta entrada »

A League of Their Own: La Roja Femenina

Posted on Actualizado enn

Viendo el partido que ganó 3-2 Chile a Australia, quitándole un invicto de local de años, me acordé de esa película “A league of their Own”. No sé cuánt@s de ustedes han visto esta película, pero al menos yo, gracias a tardes de cine y el cable, al menos unas 5 veces. Lo más divertido es que a pesar de estar rodeada de estrellas poderosas como Geena Davis  Lori Petty y hasta Madonna, recuerdo con muchísima claridad el papel de Tom Hanks (Jimmy Dugan) como un ex jugador de béisbol, lesionado y venido a menos, que lo obligan dentro de un escenario muy gringo a tomar un equipo de mujeres para una liga femenina (ya que todos los hombres están en la 2 guerra mundial).

En una analogía muy gráfica de lo que suele suceder, el entrenador cumple con lo que debe: presentarse, saludar con la gorra y masticar tabaco. Porque obvio, este deporte no podría tener ningún interés si era realizado por mujeres. Hasta que Dottie, el personaje interpretado por la Davis, se cabrea de la situación – lo manda gráficamente a la punta del cerro con una pirueta digna de portada,  y decide tomar  a cargo el equipo. Y sucede el”milagro”.

Jimmy entiende que estas mujeres que ha tenido siempre delante, son capaces de hacer jugadas extraordinarias, de captar la atención de medios y el público. De llenar estadios y estar en primera plana. Y con eso, de la publicidad y el dinero. Son dignas de “su” respeto. En esta película, basada en hechos reales, el reconocimiento a esas mujeres vino 50 años después muy a gringo en un salón de la “fame”.  Eso es lo que no quiero que pase con nuestra Roja Femenina y tantas otras deportistas que viven su pasión y talento sin siquiera darles la oportunidad de luchar en igualdad de condiciones.

Cuando escuchamos de metáforas como el Techo de cristal o el Laberinto, referidas a liderazgo femenino, es de esto mismo de lo que estamos hablando. De que ese 6% de mujeres en puestos de liderazgo (en Chile), obedece a que las barreras por atravesar son muchísimas, no por falta de talento ni mucho menos pasión. Por eso siempre me ha gustado más la metáfora del laberinto. Creo que es posible, pero es muy muy difícil llegar a él. El vidrio puede romperse, como lo han demostrado las jugadoras de la selección de fútbol, pero a veces el camino está lleno de dificultades o no se cuentan con las herramientas necesarias para romperlo. Para eso se necesita mucha fuerza, convicción y rescilencia. Muchas veces nos exige enfocarnos en solo un ámbito de nuestra vidas (o eres buena profesional o buena mamá, por ejemplo). Y yo veo a mi alrededor miles de excelentes padres que además se sienten realizados en su profesión. Leer el resto de esta entrada »

La Mística de la feminidad: Betty Friedan

Posted on Actualizado enn

 

Debo ser honesta que en este proyecto – feminista- he tenido que aprender a desaprender acerca de lo que significa el concepto y -en ese tránsito- me he impuesto a leer sobre todo lo que caiga en mis manos sobre feminismo. Porque no siento que pueda describirme como feminista sin saber nada de lo que me construyó en un principio por el solo hecho de ser mujer, y de lo que siento que soy o pretendo luchar “por”. Creo que much@s estamos en eso. Lo espero. “Por eso me declaro “feminista en construcción”

Expondré un ejemplo: siendo que racionalmente entiendo perfectamente que usar “muches” en vez, de muchos y muchas o much@s, aún me cuesta. ¿Quién me grabó que muches está mal? ¿quién y en qué momento lo decidió? ¿y por qué, por ejemplo, no nos molesta  en la palabra estudiantes?

En este tiempo y estas lecturas me aparece siempre una Betty Friedan citada.  Recién a la tercera, me pregunté quién era esta mujer. No soy una biblioteca andante, ni mucho menos erudita, así que hice lo que la mayoría: la googleé,  obvio. Me imagino es lo que hacemos la gran mayoría que tenemos a la curiosidad como parte de su vida. También me ayudó un profe que alguna vez me hizo cuestionarme  sobre wikipedia. Lo mejor está ahi. Es el pueblo. Les voy a dejar la cita que me hizo tomar la decisión seguir leyéndola:

“No tenía sentido salir a competir en el mercado por un puesto de cualificación media o baja cuando se podía ser su propia jefe. Una “mujer moderna “no sólo tenía a punto su hogar tecnificado, sino que establecía las relaciones por las cuales el marido podía progresar: reuniones, asociaciones, cenas, partys, que hincharan las velas del progreso familiar.”

Pongamos en contexto, esta frase fue escrita por ahí por ahí por el 63. Las pastillas anticonceptivas habían sido aprobadas en el 60 por primer vez. Betty Friedan escribía cuando en la mayoría del mundo “moderno” estaba prohibido” el control de la natalidad.

Esta frase me quedó dando vueltas. ¿Éste es el lugar dónde se supone debemos estar?. Obvio. En cualquier modelo de patriarcado (Palabra incómoda,similar a una grosería al parecer) detrás de una una gran hombre, hay una gran mujer. Un trabajo que no está regulado y que, sin ningún sesgo político, no se ha remunerado-ni es tema. jamás bajo ninguna teoría económica. Desde Marx hasta Smith no se considera. Yo soy mamá de dos niños, no me vengan a decir que no es pega. No sé si soy lo suficientemente explícita.

Este – nuestro trabajo- no existe en la economía. No se mide en el PIB, ni tampoco se menciona en los presupuestos públicos. En mi caso personal (y ni por cerca, la única), soy transportista, nutricionista , pedagoga, psicóloga, enfermera, cocinera y mamá amante muy al final del día si es que todo lo anterior, me permiten recordar los libros de sicología que dicen que los niños a gritos no aprenden nada. ¿cuál es el precio?. A ver, … logramos estudiar, trabajar fuera de la casa… pero “¿quien le prepara el desayuno a Adam Smith?”. Hay muchos trabajos que la economía no mide, pero que sin duda tienen impacto en el bienestar de todos (todes).

Tuve la suerte, tremenda de nacer en otra época (estoy segura que hace muy poco habría terminado en la hoguera), y por ende tengo un compañero, que además de amarlo, ha sido capaz, desde la humildad, a entender que también necesita desaprender. Tengo solo hijos hombres, donde con orgullo veo no se repiten frases, ni conductas, pero a veces si algunos patrones. Pero el bicho está ahí. Son diferentes. Si una mna es seca para la pelota la aplauden.

Sin embargo,  no estoy libre. Como decía Betty Friedan sigo  estableciendo relaciones de desigualdad y avergonzándome cuando alzo la voz para hacerlas notar. Solo con los años he entendido que siempre fui distinta. Que tuve de alguna manera suerte al tener una mamá y un papá que me exigían al máximo y esperaban lo mejor de mi. Especialmente en lo académico. Por supuesto, no en conducta, no era mi fuerte. En eso tuve recriminaciones que en un hombre no habrían sido tema. Tuve suerte porque en los finales de los 80s tuve profesoras feministas que nos hacían cuestionar el mundo, los medios, las teleseries, el papel de la  mujer (Inés Rejas,  Ximena Casanueva y Herta Rodríguez, mi reconocimiento infinito para ustedes). Tuve suerte de tener mujeres poderosas en mi familia que son y fueron una inspiración. Pero soy una privilegiada. Espero que 20 años después hagamos algo para que todas lo seamos. El #MeToo también va por ahí.

Como señala Mercedes D’Alessandro en su libro “Economía feminista” :

“Una tarde de otoño caminábamos por Brooklyn con mi amiga antropóloga y cineasta Mila Djordjevic, charlábamos sobre qué es el feminismo y por qué a veces esa palabra causa tanto rechazo. Por mucho tiempo, ella se sintió una posfeminista descreída de la necesidad y el rol de su propia causa. “Mi madre es una intelectual, mi hermana es exitosa, yo estudio en una universidad top y hago cine. No sentía límites por ser mujer”, me dijo. Pero en la vida de Mila algo cambió la noche en que sufrió un hecho de violencia. Se reencontró con la necesidad de eso que pensaba perdido o superado, de un instante al otro se dio cuenta de por qué el feminismo todavía importa y, sobre todo, de la sororidad, del mirar más allá de la experiencia propia.”

Con esto, me sentí muy identificada, por lo que prometo criar hijos (hombres) conscientes y, por sobre todo,al crecer feministas. Va a depender de ellos, por supuesto, pero haré mi máximo posible. Y será mi humilde aporte a este mundo.

” Es más fácil vivir a través de otra persona que ser completamente tu misma”

Gracias Betty.

Puedes leer más de ella de la mano de Nuria Varela ▶️ http://nuriavarela.com/betty-friedan-en-el-93-aniversario-de-su-nacimiento/

Ni una menos

Posted on Actualizado enn


A propósito de Florencia, que con solo 9 años, le arrancaron de cuajo la inocencia y la vida con solo unos minutos de diferencia; a propósito de Lucía, al otro lado de la cordillera, que al no poder creer que había muerto empalada, tuve que googlear su significado para confirmarlo.A propósito de María José y  Marina, que por cumplir un sueño, terminaron encerradas en bolsas de basura en una playa de Ecuador. A propósito de Susana Chavez, poeta mexicana, quién denunció los asesinatos sistemáticos de las mujeres en Juárez, e inicia la campaña en 1995, “Ni una Menos, Ni una muerta más”, y a pesar de su lucha, fue asesinada y violada por tres hombres de 17 años el 2011. A propósito de Lorenza Cayuhan, que dio a luz por cesárea engrillada. A propósito de todas las que sufren cualquier tipo de violencia en silencio. A propósito de ellas, de otras, de tantas, de todas, de mi.

BASTA.

El femicidio es la última etapa del machismo. Y se está volviendo cada vez más cruel y violento. Cualquiera que justifique el machismo, está, quiéralo a no, justificando actos de violencia que terminan en muerte. Pero es cierto que todos nosotros hemos sido criados y construidos como adultos con algún grado de machismo. Y ojo, con esto no me refiero a que una mujer por voluntad y opción personal decida quedarse en su casa, al cuidado de sus hijos. O el que quiera, te invite a comer o abra la puerta del auto. No. Eso no es machismo. Leer el resto de esta entrada »

Columna: La esclavitud de Follar, Constanza Michelson

Posted on Actualizado enn

6719c15f452bd29105f54ddc7dd42a30_400x400¡Somos sexys, somos calientes, somos libres! ¿En serio? ¿En qué momento las mujeres tomamos esa consigna de feminismo peuco y nos convencimos de estar disponibles al follón sin pedir nada a cambio?. Los hombres históricamente han estado dispuestos a pagar un costo por acceder a una mujer, con una cita, con palabras de amor, en el extremo con dinero; sin embargo, hoy somos nosotras las que no pedimos ni un mensaje de texto post coitum.

No pretendo caer en nostalgias reaccionarias, pero hay que reconocer que la situación actual de nuestra transacción sexual, es como haberle pedido al mismo empleador que nos tenía con contrato fijo, una boleta de honorarios.
Después de tanta lucha que hemos dado para salir de la opresión de la norma macho, nos tropezamos con algo curioso y sintomático: nos hemos transformado en una fantasía masculina, es decir, en un pedazo de culete gratis. Claro, las mujeres no le decimos así… sino que usamos eufemismos como mujer libre, multiorgásmicas, lovefree, autogestoras del orgasmo.

Así, muchas veces nos convertimos en esa amiga-amigo, que declara ser distinta a sus congéneres. Y que se empeña en buscar cuestiones fálicas, como el poder, la competencia, follar. Lo que no sería problemático si no fuera porque en la exaltación de esa vía, renegamos de cosas como la palabra, la cercanía y el cuidado. Todo bajo el nombre de liberación.
¿Pero de qué se habla cuando se alude a liberación sexual? No más que a la flexibilización de contratos. Más allá de los viejos convenios – que como toda norma siempre fueron transgredidos- se trata sobre todo de estar libre del otro. El sexo así, tiene rostro libre, pero cuerpo mezquino.

Por otra parte, me pregunto si es posible jugar realmente el mismo juego de los hombres, cuando aún no tenemos las mismas condiciones en la cultura. Porque todavía las mujeres valemos menos en el mercado laboral. Aún no somos dueñas del destino de nuestro cuerpo, la natalidad es un asunto de Estado y la maternidad, un asunto privado con escaso apoyo social. Aún debemos modelar nuestros cuerpos de acuerdo al fetichismo masculino ( quién no se ha sacado fotos de pedacitos de sus presas para exhibirlas en las redes sociales). Aún los femicidios. Aún los juicios clásicos hacia las mujeres: tontas, locas, maracas. Entonces ¿por qué tendríamos que estar en las mismas condiciones en la erótica?

Para que esto no parezca – que seguro ya lo parece- un lamento conservador o un gemido de mina histérica, hay que entender que a veces la libertad prometida no es más que una nueva domesticación. Leer el resto de esta entrada »