Personal

Javiera Para y Lily Pérez: la disidencia de lo que llamamos democracia

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Es imposible escribir sin abstraerse de lo que estamos viviendo en Chile. Me obligo (sin acento) y no hay nada que hacer más que volver a alzar tu voz.

Personal: Hace muy poco aprendí cuál es la diferencia entre alinear y consensuar. Debo admitir que cuándo me preguntaron qué es mejor, escogí la segunda. Por peso histórico, creo. Pero hice la misma pregunta a mis alumn&s de distintas carreras y edades, y la mayoría -casi absoluta- optó por la misma respuesta.

Lo que aprendí y enseñé: Cuando uno llega a consenso es unirnos en lo que estamos de acuerdo, dejando fuera todo lo otro. Eso no tiene nada de malo. Excepto que deja fuera de discusión toda diferencia disidente, silencia las  voces de minorías que no conoce la “norma”. Alinearos, tiene que ver con encontrar un objetivo común, donde todas las voces pueden ser escuchadas y validadas. No es la “norma” quien rige, sino que nos une un objetivo, y mediante nuestros caminos, a veces distintos, podemos llegar a él. Nos abre a caminos que quizás nunca vimos o entendimos.

En la contingencia actual, siendo chilena no puedo de dejar de pensar en en esto. Por eso el título de este post después de tanto tiempo. Una vez más, las mujeres seguimos demostrando porqué debemos estar presentes en el ámbito público. Porque no tenemos temor a renunciar esa cuota de poder cuando nos enfrenta a nuestras convicciones. Las mujeres pensamos así. nos construimos ahí. y estas dos mujeres las admiro porque fueron capaces de renunciar a sus privilegios y poder otorgado en pos de lo que creían un bien mayor.

Sé que hay hombres que también lo han hecho -alguna vez-, pero en Chile se nos castiga más y eso que con suerte en política ocupamos el 13% de la voz que habla y vota leyes.

Lily y Javiera, gracias por ser consecuentes, aunque no esté siempre de acuerdo con ustedes. Por no poner avaricia de poder. Entiendo lo difícil de la decisión, pero espero que el resto o comprenda y vuelvan ahí, para representarnos, cuando corresponda.

LILY PEREZ

(wikipedia) Nacida “Lilia”, tercera hija de Samuel Manuel Pérez Baeza y Lilia Beatriz San Martín Zavala. Posteriormente cambió su nombre legal por el de “Lily”.

Está casada en segundas nupcias con el abogado Miguel Bauzá, con 2 hijos de su primer matrimonio y 5 hijas políticas del segundo matrimonio.

Realizó sus estudios escolares y secundarios en el Instituto Hebreo. Finalizada su etapa escolar, ingresó a la Universidad del Pacífico y egresó como publicista para hacer un posgrado en filosofía política en la Universidad Gabriela Mistral.

A sus 22 años de edad comienza a mirar el país que le hace querer aportar como una mujer joven con una mirada liberal. Lily siempre admitió ser judía y no tiene problema al admitirlo.

En el ámbito laboral, entre 1993 hasta 1996, se desempeñó como miembro del Comité de Redacción del diario La Nación. También colaboró en los diarios La Época y La Tercera.

Fue victima de un ataque Neo Nazi en Viña del Mar el año 2010.4

En marzo de 2011 sufrió una neuralgia al trigémino de origen viral,5 que le ocasionó una momentánea parálisis facial, por lo que fue internada en la Clínica Alemana de Santiago. Desde entonces se recupera satisfactoriamente. Es partidaria del aborto en tres causales.

lily perez

JAVIERA PARADA

(También wikipdia) Hija de María Estela Ortiz —quien se ha desempeñado como vicepresidenta de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji) y secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de la Infancia— y del sociólogo José Manuel Parada, militante del Partido Comunista y miembro de la Vicaría de la Solidaridad. Es bisnieta del escritor Manuel Rojas y nieta de los actores Roberto Parada y María Maluenda. Su abuelo materno, Fernando Ortiz, también militante comunista, fue detenido y desaparecido en 1976 por la dictadura militar.

https://es.wikipedia.org/wiki/Javiera_Parada

Es cosa conversar y escuchar. También ceder y querer.

 

Ps: Estas dos mujeres se vieron obligadas a abandonar su partido político, y por consecuencia su posibilidad de representar a un país. Algo está mal con ese tipo de elección. Lily Pérez obtuvo más del 20% de los votos para senadora, y salió otr@ en su lugar con menos del 2% por arrastre. Muy probablemente a Javiera Parada le pasará lo mismo. ¿Este es el Chile representativo que queremos?….y en el que queremos  basar una nueva constitución?

 

 

11 de Abril: Cristóbal

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Éste es un post personal. Además, es un robo a mano armada de una de mis dos escritoras favoritas del mundo mundial (sorry Rosa, pero vienes de otro continente).

Decidí postear esto, a pesar de haberme prometido que en redes no contaría nada íntimo de este contador de chistes fomes. Pero, su sonrisa amplia, su madurez a sus 14 y cómo me enseña ser mejor persona todos los días,  merece un espacio, en este pequeño lugar que nadie lee, pero que yo sé que existe y en algún momento será importante para alguien. Aunque sea a mi bisnieta buscando su historia.

Yo no sé cómo el resto del mundo no entiende la relevancia, o lo que significa saber de dónde vienes de primera persona. Escuchar a tu abuela a los 30, 40. Saber lo que sentían, cómo cambiaron, preguntarles por qué, qué vivieron, sintieron o amaron. Tienes el mundo expuesto a leerte, pero cuando alguien te busca y le importas, aunque no seas famosa, aunque no hayas creado la cura del cáncer o descifrado cómo lograr que no cuidemos más como humanidad, te va a conocer. Y será a través de palabras que no importa el tiempo, te conectarás.

Este post, de este blog dedicado en su mayoría mujeres, es tuyo, mi primer pollo. ¿y por qué?Porque las palabras de una de las mujeres que leo permanentemente escribió, me recordó a ti y yo lo adapté.

Se viene otro 11 de abril… (YA PASÓ, LO SÉ)

“Quiero escribir un niño
con grandes ojos como semillas,
pelo color maíz,
dulce sonrisa de níspero.
Quiero escribir un niño,
hacerlo con palabras,
en el idioma de su placenta hecha de mar,
de viento,
de fresias olorosas.
Quiero escribir un azul y amarillo niño poeta,
un trigueño cantor que inunde el mundo con sonrisas,
niño mesías del mensaje vital de la naturaleza
que sea abril eterno, floreciente
en una tierra nueva,
de juguete…” (adaptación, G.Belli)

Hace 14 años no solo naciste, sino que comenzó mi vida como mamá y comenzaste a crecer fuera de mi.

Desde ahí te acompaña siempre una sonrisa honesta, sencilla y aún inocente. También unas piernas, corazón y cabeza privilegiados, que te han llevado -con trabajo y responsabilidad- a brillar donde estés.

Mantén siempre tu humildad. Que tus sueños y logros queden para ti. Los que te queremos los celebramos con el corazón a tu lado.

Trabaja tus talentos y sigue creciendo, aprendiendo y mejorando para ser la mejor versión de ti mismo, esa versión que te haga muy feliz.

PS: GRACIAS GIOCONDA

El día que me enamoré de ti: Sara Buho

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El día que me enamoré de ti
te miré cómplice,
como miras a tu amigo en el colegio
para ir a sacar punta a la vez.
Tú me devolviste la mirada
incrédulo,
con ojos de niño que de mayor
quiere ser astronauta.

El día que me enamoré de ti
le eché la culpa al alcohol;
y aun así le hice caso y te quise bailar de cerca.
No recuerdo si se veían muchas estrellas
esa noche,
pero seguro que el niño de tus ojos
quería llevarme a verlas todas.

El día que me enamoré de ti
ya sabía que tú eras de besar a muchas
pero querer sólo a una,
y que yo era de besar
únicamente a los que creía querer.

Por eso unas semanas después
de aquel día que me enamoré de ti
no dejé que me besaras
y te besé yo.

Hace ya un tiempo que
miro hacia arriba sola,
y sólo veo un montón de nubes.

Hoy no sueñas con llevarme
a ver estrellas,
pero si me hace mucha ilusión
quizás harías el esfuerzo de acompañarme.
Hoy admiras tus alas,
y a mi me las dibujas
como si no tuviera,
como si no te hubieras
enamorado de ellas una vez.

Hace días pienso
que el tiempo a veces cura cicatrices
que aún no han sido heridas.
Y rezo de la única forma que sé,
uniendo palabras,
para que no me cure de ti
antes de que terminemos de destruirnos.

Temo que un día
tu cupo cubierto de dudas
venga a pelearse con mis restos de esperanza;
mi amor,
ese día
sólo quedará un poema
que no será más triste que el de hoy.

Tú volverás a besar a muchas,
y yo querré volver a besarte
por primera vez.

Mamá, tú no cumples años, cumples sueños: Elvira Sastre

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Llevas más de medio siglo

a las espaldas

pero en tus ojos,
algunos días,
a media tarde,
cuando el reloj hace sombra
con tu libro y el café,
se te inundan los ojos de primaveras
y por un momento parece
que vuelves a estar en tu habitación de niña,
que los rizos te sacuden los hombros
mientras conquistas algún columpio
y los parques y los libros y la merienda
se convierten en tus mejores aliados. Leer el resto de esta entrada »

¿Cuándo fue tu primera vez?

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gafas

Es una pregunta que me viene dando vueltas desde que me la hicieron hace unos días.

No, no es lo que creen.

La pregunta es otra. ¿Cuándo te sentiste por primera vez feminista?

(Voy a hacer un a reflexión personal aquí). Se dan cuenta que el vocablo “feminista” está en femenino, y se puede hablar de hombres, mujeres o trans “feministas”. Ahí es donde me patea la “e”, a pesar de que tengo miles de ganas de usarla, y cuando puedo lo hago, uno debería hablar, si es apegado a la demanda lingüística, de feministes.  Lo siento hermanas, es feminista. Instauremos la @ porque así como tod@ es indefinido.

Siendo sincera, no tengo la claridad para decir cuándo sentí que era feminista. Ésa es la pregunta sobre tu primera vez que llama el título. La respuesta personal es que creo que lo era antes de pensarlo o incluso saber lo que significaba. Pero a la larga, o corta, es ponerse una gafas violetas. Desde el minuto que lo haces comienzas a ver y entender el mundo de manera diferente.

 

¿Cuándo fue la de ustedes? ¿o qué esperan para declararse? o simplemente odian el término?

Quizás nunca tuve una razón específica por la cual luchar contra el patriarcado (me imagino le pasa lo mismo a la gran mayoría de los hombres), porque mi opinión no luchaba contra nadie para imponerse. Mi realidad -económica, educacional y social- es muy distinta a la gran mayoría de las mujeres en el mundo. Muy probablemente por sobre el 90%-lo que me hace una élite- pero me ayudó, apenas supe, a sacar la voz no solo por mi, por ellas también.

Éramos todas mujeres. En el colegio. Con mi hermana. En mi familia. Solo tenía abuelas  inmigrantes vivas, que tenían tremendo carácter e independencia y mantenían mi herencia emocional viva. Mi mamá, trabajaba a la par de mi padre, en el mismo negocio, tomando roles diferentes, pero donde la opinión final de qué se vendía pasaba por ella.

Pero, si escarbo, recuerdo dos cosas: en tercero medio, fui a buscar unas pruebas a la oficina de mi profesora de bachillerato de inglés. Eran en roneo y el olor a tinta era característico de pruebas importantes.

Sin embargo, eso no fue lo que me llamó la atención. En la pared había un cuadro que titulaba “La Nueva Evolución”  (renombrando a Darwin) e iba desde la huella del mono al neanderthal hasta la pisada de un hombre descalzo para llegar al taco de una mujer.

Ver y recordar esa imagen me empodera hoy. Nunca más la ví., la he googleado y no logro encontrar esa imagen que significó tanto para mi. Muchas  veces me he preguntado a qué rama del feminismo era afín esa profesora que me puso, sin saberlo, las gafas violetas. Era del tipo de profesoras que nos hacían debatir el papel de la mujer de una teleserie de moda -“Machos” en este caso- en publicidad y medios de comunicación, incluso en el Festival de la ciudad donde vivíamos, Viña del Mar, donde la animadora era y sigue siendo un maniquí que vestir.

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Virginia Woolf y su habitación propia.

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viginiaCreo que nos seguimos subestimado. Sin quererlo, continuamos invisibilizándonos cuando no reconocemos el avance y la lucha de muchas mujeres que vienen detrás. Cuando lo das por sentado. Cuando te llamas “no feminista” y no entiendes que hace 30 años en Chile no tenías derecho a administrar tus bienes, o que hace 150 no podías tener una profesión, ni siquiera eso. Hace 70 años, la edad que cumplirá mi papá, las mujeres no podían elegir quién las gobierne porque “algún hombre lo hará por ellas”.

Si esto te parece ridículo, lamento decírtelo. Eres feminista. Hombre, mujer o cualquier identidad con la que te sientas identificad@.

El feminismo, como muchas corrientes, busca cambiar, revolver, repensar el orden establecido. Y ése camino no es único. Por eso vez mujeres con colas de yeguas o pechos al viento y otras que se enfocan en investigación y visibilizar las cifras de desigualdad. Tod@s estamos en los lo mismo. Solo escogimos caminos distintos.

En este caso, creo que lo que buscan cambiar – más allá de las prácticas- (machismo) es el patriarcado ) y se sistema que tenemos normalizado.  Lo busqué en la RAE, para que no hubiese conflicto sobre su definición. Me fue mal:

Patriarcado
Del lat. tardío patriarchātus.

1. m. Dignidad de patriarca.
2. m. Territorio de la jurisdicción de un patriarca.
3. m. Tiempo que dura la dignidad de un patriarca.
4. m. Gobierno o autoridad del patriarca.
5. m. Sociol. Organización social primitiva en que la autoridad es ejercida por un varón jefe de cada familia, extendiéndose este poder a los parientes aun lejanos de un mismo linaje.
6. m. Sociol. Período de tiempo en que predomina el patriarcado.

En este caso, viva wikipedia, que actualiza de acuerdo a los tiempos:

“Patriarcado es una forma de organización social en que la autoridad es ejercida por un varón jefe de cada familia, denominado «patriarca».1 La autoridad del patriarca se puede extender a los parientes lejanos del mismo linaje. El concepto puede extenderse a todas las organizaciones sociales en las que existe un desequilibrio de poder entre varones y mujeres, en favor de los primeros.”

En los estudios feministas y varios estudios sociológicos, históricos, políticos y psicológicos, el término patriarcado es utilizado para describir una situación de distribución desigual del poder entre hombres y mujeres en la que los varones tienen preeminencia en uno o varios aspectos, tales como la prohibición del derecho al sufragio, la regulación de los delitos contra la libertad sexual, la violencia de género, los regímenes de custodia legal de los hijos, la doble moral según el género, el sexismo en el lenguaje, mecanismos de invisibilización, la determinación de las líneas de descendencia (filiación exclusivamente por descendencia patrilineal y portación del apellido paterno)” los derechos de primogenitura, la autonomía personal en las relaciones sociales, la participación en el espacio público ―político o religioso― o la atribución de estatus a las distintas ocupaciones de hombres y mujeres determinadas por la división sexual del trabajo.

Tenemos paciencia y generamos cambios sin violencia y a través de la herramienta más grande de todas: la educación.

Si nosotras cambiamos, el mundo cambia. Nos han otorgado ese poder. El del mundo privado, y quienes hoy somos madres,’uy probablemente somos conscientes del efecto que tenemos. Del poder que tenemos.

Sigan dejando el mundo en nuestras manos. Cada vez hay menos miedo.

Un saludo en tus 137, Virginia. Viviste una vida muy compleja desde muy pequeña, pero tu obra sigue abriendo mentes. mi habitación propia no es física, pero si muy consciente. Y se respeta. por eso puedo escribir, trabajar, amar hoy.

Gracias totales.

“Cada uno tenía su pasado encerrado dentro de sí mismo, como las hojas de un libro aprendido por ellos de memoria; y sus amigos podían sólo leer el título.”

Soledad: Alfonsina Storni

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Vivir-en-soledad-2

Podría tirar mi corazón
desde aquí, sobre un tejado:
mi corazón rodaría
sin ser visto.

Podría gritar
mi dolor
hasta partir en dos mi cuerpo:
sería disuelto
por las aguas del río.

Podría danzar
sobre la azotea
la danza negra de la muerte:
el viento se llevaría
mi danza.

Podría,
soltando la llama de mi pecho,
echarla a rodar
como los fuegos fatuos:
las lámparas eléctricas
la apagarían…

Este poema de Alfonsina Storni  habla de una soledad que parece emocional. Con el tiempo, he tenido que aprender a la fuerza la diferencia con la soledad física o social, que es no solo inevitable, sino que necesaria. Solo en la soledad física es cuando tenemos un espacio para reflexionar, para conocernos, para divagar. Para extrañar, para valorar y querer. Muy a menudo me encuentro diciendo a quienes más quiero, que necesito estar sola. Muchas veces eso se entiende mal. Muchos y muchas me miran mal cuando lo digo. Pero con el tiempo y el amor, los que saben, son los que entienden que no tiene que ver con ellos, sino conmigo, y que esa necesidad de tener espacios vacíos para llenarlos de lo que me parece motivador, son momentos que necesito y que me hacen ser quién soy. Por eso me quieran aún más. A veces es tan simple como dormir. Otras hacer ejercicio, o como en este instante escribir o puede ser pintar o leer, incluso monologar. Esa independencia, que a much@s les cargaría, es lo que otr@s valoran de mi. Y con ell@s me quedo.

Sin esa soledad es imposible crear. Vuelvo a ti, Virginia, al cuarto propio. Ése que está en tu mente y necesita libertad. La soledad está muy mal entendida, solo se entiende como una ausencia de emociones. Pero cuando uno está lleno de amor y de seguridad, la soledad física no tiene una carga negativa, más bien todo lo contrario. Hoy tengo el derecho a expresarla, pero cuántas mujeres terminaron sumergidas, como tú, por no poder hacerlo. Por ser juzgadas por buscar algo tan simple como pasar un tiempo solas.

En ese sentido, a las mujeres se nos ha construido en el deber sernos hacia los demás, existir vía la existencia de otros: los padres, los hijos e hijas, incluso llegas a l@s niet@s o amigas. Nuestra existencia, en una gran parte de la historia, ha estado descrita en relación a la existencia de otros. ¿Y qué pasa cuando esos otr@s se van? ¿Mueren, se casan, se alejan? Nuestra razón para vivir pareciera que deja de tener sentido. Lo que es un sin-sentido.

Luego, está esa soledad existencial, la que creo es la más dolorosa de todas. El sentir que nadie te comprende, nadie te conoce por completo o, peor aún, que no trasciendes en nada o para nadie. Pero en eso ya nos pasamos de la poesía a la filosofía, y para eso, necesito otro post.

De esa sí que creo que habla este poema de la Storni.