Chile

Mamá, tú no cumples años, cumples sueños: Elvira Sastre

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Llevas más de medio siglo

a las espaldas

pero en tus ojos,
algunos días,
a media tarde,
cuando el reloj hace sombra
con tu libro y el café,
se te inundan los ojos de primaveras
y por un momento parece
que vuelves a estar en tu habitación de niña,
que los rizos te sacuden los hombros
mientras conquistas algún columpio
y los parques y los libros y la merienda
se convierten en tus mejores aliados. Leer el resto de esta entrada »
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Anita Tijoux: serpiente de fuego

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Soy chilena al igual que ella, pero debo reconocer que la primera vez que la escuché fue en un dúo con Julieta Venegas (de la que era y soy muy fan desde mis sweet 25, hoy tengo 42, sorry Ana),  de verdad, no había tanto internet, vivía en el medio del campo del sur de Chile. Lo que recuerdo es escuchar este rapeo entre estas versiones románticas de la Venegas (minuto 1:50 app del vídeo) .

“Tu eres para mi, yo soy para ti”.

Mi sorpresa fue enorme al saber que era chilena. Le daba toda la onda a la canción.

Ana Tijoux fue después de esto, fue un descubrimiento. Y la seguí,   desde la ignorancia . Ojo Spotify…. no existía. Pero qué voz. Una voz que transciende todo. No solo lo musical.

Esa voz se te queda pegada, y en llegada la era de los buscadores, pude saber de esta mujer que a finales de los 90, cantaba con Makiza. Perfecto Makiza, me acuerdo ell@s. Después me entero que esa canción,…. 1977, era de ella. Teníamos una rapera chilena. En un mundo tan masculino en ese entonces -bueno, ahora también- donde a las mujeres lo que se valoraba era cantar baladas como las de Miriam Hernández (Nada contra ella, me las sé todas).

Tanto talento, y ¿por qué tan poca difusión masiva?

Mi siguiente recuerdo es con el tema zorrón en medio de Lollapalooza, (que creo comenzó como concepto desde ese momento) de la cara de nana, que me pateó hasta el asco, me di vergüenza como país y sociedad. Pero cuando escuché su réplica (cito a la radio Cooperativa) solo la pude seguir admirando más:

“En Chile todos tenemos ‘cara de nana’, y no hay problema con eso. Somos todos morenitos, chiquititos, ‘cacharrito de Pomaire’ y es bonito. O sea, no le veo el problema a tener cara de trabajador”, dijo Tijoux.

Al mismo tiempo subrayó que más allá de lo que le dijeron, “me ofende que haya sido tema público, cuando esa misma semana hubo un terremoto en el norte, Martín Larraín había atropellado a alguien. Que esto fuera un tema para la farándula, cuando habían temas de peso, mucho más importantes; eso lo encontraba mucho más violento“.

 

Cuánta verdad en dos párrafos. Soy hija de inmigrantes, mi familia no lleva ningún apellido que encuentres replicado por mil en Chile,ni en el gobierno, porque somos nuevos, porque son menos de 80 años. Mi familia llegó a Chile escapando de una guerra, de persecución. Se conocieron acá porque hacían colonias. Y es lo mismo que ahora. Este es un territorio prestado a los vencedores, como ha sido la historia del mundo completa, no hay que perder el foco, este no es un tema que se defina por fronteras. Va en la naturaleza, en el adn del ser humano, emigrar. A lo que voy, la tierra no es de nadie, es de tod@s.

Al que esté dispuesto a trabajarla, honrarla y cuidarla. Tijoux no es la excepción, no tiene un apellido amerindio. Ni siquiera es el nombre de su padre. Ella adoptó el de la madre, que junto su padre, vivieron en el exilio. Ana nación suelo extranjero; pero estuvo siempre conectada a Chile. Era inmigrante, era extranjera en un país que se supone, no le pertenecía. Quizás eso le dio la fuerza para volver, para luchar, para pelear y sacar la voz. Gracias por eso.

Sigue creando. Sigue siendo chilena. Sigue sacando la voz de los que no alcanzamos a escuchar Leer el resto de esta entrada »

María Luisa Bombal: El Árbol (cuento completo)

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maria luisa

María Luisa Bombal siempre me ha aparecido de otra época y galaxia. Adelantada al menos 100 años. Pensemos que ni siquiera tuvo derecho a voto. En cada texto de ella se lee un  progresismo inexistente en el Chile de esa época. Habla de feminismo, depresión, soledad y rebeldía que me es incapaz de relacionar con mis abuelas que fueron sus contemporáneas.

Más sorpresa aún me causó saber que es viñamarina y estudió en las monjas francesas. Pero claro, después su padre murió y vivió un par de años en Francia. Eso le abre la mente a cualquiera que esté dispuest@. María Luisa se relacionó con un joven Pablo Neruda, Jorge Luis Borges y Federico García Lorca. Es como la Frida Kalho chilena.  Y sabemos tan poco de ella. ¿Había tanto talento que era imposible dejarla de notar? Nunca obtuvo -siquiera- el premio Nacional de Literatura.

Lo que más me duele de su historia es saber que murió el 80. Que yo estaba viva, con 4 años, y que su legado y lectura deberían ser naturales para mi Sin embargo, nunca la leí en el colegio. No estaba en la malla curricular, ni en mi memoria. Hasta hoy (o hace algunos años) cuando la descubrí. La amortajada es un libro que debería ser parte del plan lector. Su nombre y recuerdo debería estar construido en monumentos, premios y cultura general.  Pero ¿quién se ha leído La niebla? ¿Qué hizo María Luisa Bombal para casi transformarse en invisible?

¿De dónde esto vienes entonces? El gomero es demasiado literal en su lectura para mi. Seguro, ella inventó el concepto.

En  “El árbol” (1939) la naturaleza se convierte en el refugio de una protagonista que experimenta la represión bajo las reglas del patriarcado, y este refugio lo encuentra en el cuarto de vestir, “in the freshness of the dressing chamber, poetically presented in cool and aquatic imagery” (Bente, 110) y en el gomero. La docilidad y pasividad de Brígida, protagonista del cuento, transparentan las relaciones de género en una época histórica en la que la mujer se sentía marginada en todos los órdenes de su vida, tanto pública como privada. En el contexto histórico del Chile de los años 30, donde se desarrolla la trama del cuento, se puede observar que la conciencia de Brígida sufre las limitaciones que le impone el patriarcado desde fuera; y la autorrepresión que siente se convierte en una opresión internalizada2. Es en el momento en que la alienación de los mundos exterior e interior coinciden cuando Brígida toma la firme decisión de abandonar a su esposo, y así se libera de su condición sofocante de mujer marginada.

Como e imposible que lo expresara mejor copié estas palabras de Paola Bianco

https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-68482002002700007

Este texto fue escrito el año 1939. Mi mamá nació el 52. Mi abuela más joven el 23. En qué estaba María Luisa Bombal que la hizo tan lúcida como para expesarlo?, porque está claro que muchas mujeres lo vivían en la práctica.

El árbol
[Cuento – Texto completo.]

El pianista se sienta, tose por prejuicio y se concentra un instante. Las luces en racimo que alumbran la sala declinan lentamente hasta detenerse en un resplandor mortecino de brasa, al tiempo que una frase musical comienza a subir en el silencio, a desenvolverse, clara, estrecha y juiciosamente caprichosa.

“Mozart, tal vez” —piensa Brígida. Como de costumbre se ha olvidado de pedir el programa. “Mozart, tal vez, o Scarlatti…” ¡Sabía tan poca música! Y no era porque no tuviese oído ni afición. De niña fue ella quien reclamó lecciones de piano; nadie necesitó imponérselas, como a sus hermanas. Sus hermanas, sin embargo, tocaban ahora correctamente y descifraban a primera vista, en tanto que ella… Ella había abandonado los estudios al año de iniciarlos. La razón de su inconsecuencia era tan sencilla como vergonzosa: jamás había conseguido aprender la llave de Fa, jamás. “No comprendo, no me alcanza la memoria más que para la llave de Sol”. ¡La indignación de su padre! “¡A cualquiera le doy esta carga de un infeliz viudo con varias hijas que educar! ¡Pobre Carmen! Seguramente habría sufrido por Brígida. Es retardada esta criatura”. Leer el resto de esta entrada »

100 años teñidos de Violeta

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Hoy -4 de octubre de 2017- Violeta ha pasado a vivir más de un siglo. Es probable que a nosotros más que a ella, nos gustaría que volviera a los 17. Fue a esa edad, luego de dejar sus estudios, que decidió acompañar a sus hermanos para trabajar en boliches cantando boleros, rancheras entre otros estilos. Ese talento dormido, comienza a expanderse nutrido de vivencias y aprendizajes que pronto se verán plasmados en sus primeras canciones.

“Lo que puede el sentimiento
No lo ha podido el saber
Ni el mas claro proceder
Ni el más ancho pensamiento” (Volver a los diecisiete)

Hoy Violeta es transversal. Transversal a edades, límites geográficos o política. Todos los chilenos -arrogantemente- nos creemos un poco dueños de su imagen y palabras. Todos la cantamos, o más bien, tarareamos desde pequeños en cuecas, poesías y canciones. Sin embargo, Violeta siempre fue muy directa y clara en convicciones. En su mensaje. En todo su arte. Pero Violeta, siempre Violeta, nos habla a todos. Y rescata ese mundo privado, quizás  más visible a los ojos de mujer, de ese Chile olvidado.

“Afirmo señor ministro, que se murió la verdad,
Hoy día se jura el falso, por puro gusto no más,
Engañan al inocente, sin ni una necesidad,
Y arriba la libertad” (Yo canto a la Diferencia)

Violeta conoce Chile muchos más de lo que muchos llegaremos a conocerlo, no solo porque nada podía esconderse de su mirada, sino porque junto a sus hijos, recorrió el país entero en circos populares. Impulsada por su hermano Nicanor comienza a rescatar, recopilar e investigar la auténtica música folclórica chilena. Tenía 35 años. No sé si es mucho o poco.

“Soy la triste lavandera
que va a lavar su ilusión,
el amor es una mancha
que no sale sin dolor.” (La Lavandera)

Sus canciones, la hacen popular no solo en Chile. Al cabo de un año de grabar la primera, viaja invitada a un festival en Varsovia. Luego se traslada a París donde hace nuevas canciones,  presentaciones y se hace re-conocida. Tanto que decide quedarse por dos años. Mientras tanto, muere su hija Rosita en Santiago. Leer el resto de esta entrada »

Ni una menos

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A propósito de Florencia, que con solo 9 años, le arrancaron de cuajo la inocencia y la vida con solo unos minutos de diferencia; a propósito de Lucía, al otro lado de la cordillera, que al no poder creer que había muerto empalada, tuve que googlear su significado para confirmarlo.A propósito de María José y  Marina, que por cumplir un sueño, terminaron encerradas en bolsas de basura en una playa de Ecuador. A propósito de Susana Chavez, poeta mexicana, quién denunció los asesinatos sistemáticos de las mujeres en Juárez, e inicia la campaña en 1995, “Ni una Menos, Ni una muerta más”, y a pesar de su lucha, fue asesinada y violada por tres hombres de 17 años el 2011. A propósito de Lorenza Cayuhan, que dio a luz por cesárea engrillada. A propósito de todas las que sufren cualquier tipo de violencia en silencio. A propósito de ellas, de otras, de tantas, de todas, de mi.

BASTA.

El femicidio es la última etapa del machismo. Y se está volviendo cada vez más cruel y violento. Cualquiera que justifique el machismo, está, quiéralo a no, justificando actos de violencia que terminan en muerte. Pero es cierto que todos nosotros hemos sido criados y construidos como adultos con algún grado de machismo. Y ojo, con esto no me refiero a que una mujer por voluntad y opción personal decida quedarse en su casa, al cuidado de sus hijos. O el que quiera, te invite a comer o abra la puerta del auto. No. Eso no es machismo. Leer el resto de esta entrada »

Recorrido

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Deseo poder alcanzar aquellos días en que solo podíamos hablarnos si nos mirábamos a los ojos.

Cuando una visita siempre implicaba una invitación a recorrer, ya sea porque el camino para llegar era muy largo o los medios demasiado escondidos. 

Y el destino era tan difuso, que el final, mezclaba parte del viaje con un destino no conocido. Y en el momento,  se revelaba que nada es inmediato y mucho ya lo habías construido. 

Porque -al llegar- cada cosa que uno hace es tan trivial como el esfuerzo y el reflejo de lo conocido.

Hoy, que muchas veces me abofetea la confusión de que -como existe lo fácil- lo verdadero debiese ser derecho adquirido, te doy gracias, recorrido. 

Imafemario. 

Tina Modotti: La mujer infinita (José Ignacio Valenzuela)

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Hace mucho tiempo que las excusas  no dejaban que salieran de mi teclado palabras propias. Quizás porque hace mucho que no me detenía. Y no me dejaba sorprender con lo que me llevó por primera vez a escribir en este blog sea otra vez, esta misma sensación: maravillarme por la vida y el completo anonimato de una mujer con alas, de la que no había conocido su vuelo.

Sucedió dentro de esos paneles, donde las mujeres nos acostumbramos, especialmente en verano, arrancar de raíz para sentirnos más femeninas y propias (Debo reconocer que mi feminismo topa con ese paradigma en forma constante). Ahí estaba leyendo esas revistas de papel couché, con el Chascas (José Ignacio Valenzuela) y la Leonor Varela en portada, y una entrevista acerca de la última novela que él escribió,  inspirado en una admiración (compartida entre ambos) por la vida de Tina Modotti.

¿Quién era esa mujer de la jamás había escuchado su nombre? Al parecer una fotógrafa italiana no lo suficientemente famosa par llamar mi atención antes, pero extremadamente talentosa como para se escribieran cientos de historias sobre ella. Y lo más sorprendente, fue que solo vivió 46 años. Leer el resto de esta entrada »